Cinco municipios de la Marina Alta celebran Moros y Cristianos entre junio y octubre. Esta guía recoge la historia de la fiesta, las fechas de cada municipio, las filaes y los actos imprescindibles para vivirlos.
La Marina Alta es tierra de Moros y Cristianos. Entre junio y octubre, cinco municipios de la comarca reviven con desfiles, embajadas y conquistas del castillo los enfrentamientos entre bandos moro y cristiano que marcaron la historia medieval de esta franja de costa. No tienen la monumentalidad de Alcoi, declarada de Interés Turístico Internacional, pero conservan algo que las fiestas grandes han perdido: el carácter de fiesta de pueblo, donde los festeros son los vecinos, los trajes pasan de generación en generación y la participación de la comunidad es total.
Qué son los Moros y Cristianos y por qué son tan importantes en la comarca
Los Moros y Cristianos son festividades populares que conmemoran, de forma teatral y festiva, los combates entre las tropas cristianas y musulmanas durante la Reconquista, el proceso histórico por el que los reinos del norte peninsular recuperaron los territorios bajo dominio árabe desde el siglo VIII. En la Comunitat Valenciana más de cien municipios las celebran, y en la Marina Alta forman parte de la identidad colectiva de varios pueblos desde hace siglos.
La Marina Alta tiene una relación especialmente densa con esta historia. La comarca fue una de las últimas en incorporarse a la Corona de Aragón tras la conquista de Jaume I en el siglo XIII, y durante décadas convivieron en ella población cristiana y morisca. Dénia fue durante el siglo XI capital del Taifa de Dénia, uno de los reinos independientes en que se fragmentó el califato de Córdoba, y desde su puerto partió la expedición que conquistó las Islas Baleares. Celebrar los Moros y Cristianos en una comarca con esa profundidad histórica le da a la fiesta una dimensión que va más allá del espectáculo.
La estructura de cualquier celebración incluye los mismos elementos esenciales: las filaes, que son las agrupaciones de festeros divididas en bando moro y bando cristiano; las entrades o desfiles de presentación de cada filà; la embajada, el intercambio de parlamentos en verso entre los dos bandos antes de la batalla; la conquista del castillo, que cambia de manos según el acto del programa; y la retreta o desfile de cierre. La música festera, con sus pasodobles y marchas moras compuestas específicamente para estas celebraciones, es el hilo conductor que suena desde el primer hasta el último acto.
Lo que hoy se celebra en la Marina Alta no es una recreación histórica estricta sino una expresión viva de identidad colectiva. Los trajes son elaborados y costosos, las filaes tienen estatutos, juntas directivas y capitanías que rotan cada año, y la música festera es un género propio con compositores, directores de banda y aficionados en toda la provincia de Alicante. La fiesta es, ante todo, una forma de pertenecer a un lugar.
Municipio a municipio: historia, filaes y qué ver
Moraira (Teulada-Moraira): junio
Moraira abre la temporada festera de la Marina Alta en la segunda quincena de junio, con las fiestas en honor a la Virgen de los Desamparados. Son unas fiestas relativamente jóvenes en comparación con otras de la comarca, pero han crecido con una energía notable y hoy son una de las celebraciones más esperadas del verano en el litoral norte de Alicante.
Sus doce filaes, seis de cada bando, tienen nombres que mezclan referencias históricas y locales: Califas Abasíes, Almoraima, Marsa Mudhayra, Bashira, Al-Mhadrabba y Almorach en el bando moro; Conquistadoras, Almogàvers, Huestes del Cid, Caballeros del Rey Don Jaime, Muladíes y Corsarias de la Reina en el bando cristiano. La Junta Central designa cada año las Capitanías, las filaes que encabezan cada bando y que asumen el mayor protagonismo en los actos centrales.
El escenario central de las fiestas de Moraira es el castillo del siglo XVIII que domina la entrada al puerto, con vistas al Mediterráneo y, en días despejados, la costa de Ibiza al fondo. Pero el acto más singular y más recordado de las fiestas de Moraira es la conquista mora en la playa de La Ampolla: un desembarco nocturno por mar, con barcas iluminadas, fuegos de artificio y música de bandas, que no tiene equivalente en ninguna otra fiesta de la comarca y que concentra a cientos de espectadores en la orilla.

Benissa: finales de junio y principios de julio
Benissa celebra sus Moros y Cristianos en honor a la Santísima Sangre, en los últimos días de junio y los primeros de julio. Son una de las fiestas más antiguas y consolidadas de la comarca: en 2024 se celebraron los 50 años de la fiesta moderna, aunque la tradición de representar enfrentamientos entre moros y cristianos en Benissa se remonta mucho más atrás.
Las fiestas de Benissa tienen una particularidad que las distingue del resto de la comarca: la alternancia del orden de la entrà entre los dos bandos. Un año desfilan primero los moros y al siguiente lo hacen primero los cristianos, una decisión que se tomó por votación de las propias filaes y que refleja la cultura democrática interna de la fiesta. También han sido capaces de renovar su formato en momentos de crisis: en 2023 cambiaron la mayor parte de sus actos para adaptarlos a las nuevas realidades de participación y economía festera, un movimiento valiente que ha rejuvenecido la celebración.
El casco histórico de Benissa, con sus calles medievales, la catedral neogótica conocida como la catedral de la Marina y la plaza mayor, es el escenario de los actos principales. Las entrades recorren las calles del centro en un ambiente que mezcla la solemnidad del traje festero con el calor de la fiesta de verano. Los actos de noche, con el casco antiguo iluminado y lleno de festeros, son el momento más fotogénico de las fiestas de Benissa.

Jávea: julio
Jávea celebra sus Moros y Cristianos en julio, en el marco de las fiestas patronales de la localidad. La combinación de los actos festeros con el verano en uno de los municipios más visitados de la Costa Blanca Norte las convierte en una de las celebraciones con más afluencia de visitantes de la comarca: turistas europeos que llevan semanas o meses en Jávea se mezclan con los vecinos en los desfiles y los actos de noche.
El marco es excepcional. El casco histórico de Jávea, construido en piedra tosca y declarado Bien de Interés Cultural, con sus calles medievales y la iglesia-fortaleza de San Bartolomé del siglo XVI, da a las entrades y las embajadas un escenario de gran valor patrimonial. La iglesia, que fue construida con funciones defensivas además de religiosas, con torres y troneras, es el telón de fondo de los actos centrales.

Dénia: agosto
Las fiestas de Sant Jaume en Dénia, celebradas en agosto, son las más multitudinarias de la comarca. El volumen de turistas que tiene Dénia en plena temporada alta llena las calles durante los desfiles y convierte los actos nocturnos en espectáculos de gran escala.
El escenario es único: el castillo árabe del siglo XI que domina la ciudad desde lo alto de una colina, una fortaleza que fue capital del Taifa de Dénia y que hoy está declarada Bien de Interés Cultural. Celebrar la conquista y la reconquista cristiana en una fortaleza que fue durante siglos residencia de gobernantes musulmanes tiene una dimensión histórica que pocas localidades de España pueden replicar. El castillo de Dénia no es un decorado, es el escenario real de la historia que la fiesta recuerda.
Dénia tiene además una conexión gastronómica con la fiesta: durante las fiestas de Sant Jaume coincide la temporada alta de la gamba roja y los restaurantes del puerto llenan sus terrazas de turistas y festeros que combinan los actos con la mejor cocina de lonja de la comarca.

Calpe: octubre
Calpe cierra la temporada festera de la Marina Alta en octubre, en honor a la Virgen del Socorro, patrona de la localidad. Es la celebración más tardía de la comarca y, para muchos visitantes, la más cómoda de vivir: sin la masificación del verano, con el municipio en su ritmo más tranquilo y con el Peñón de Ifach, el monolito de 332 metros que domina el perfil de Calpe, haciendo de telón de fondo de los desfiles y las entrades.
La vista de las filaes desfilando por las calles de Calpe con el Peñón de fondo es una de las estampas festeras más singulares y fotografiadas de toda la Costa Blanca Norte. En octubre el cielo suele estar despejado, la luz de la tarde es cálida y la temperatura permite disfrutar de los actos de noche sin el calor aplastante del verano.

Cómo vivir los Moros y Cristianos si vienes de fuera
Para quien visita por primera vez una celebración de Moros y Cristianos en la Marina Alta, los actos imprescindibles son tres. La entrada o desfile de presentación es el más visual: cada filà desfila con su traje completo al ritmo de su banda de música, con una elaboración y un colorido que no tiene equivalente en otras fiestas de la comarca. Puede durar varias horas pero vale cada minuto. La embajada es el más teatral: los embajadores de cada bando intercambian parlamentos en verso ante el castillo antes de la batalla, un texto que en algunos municipios se mantiene desde hace décadas y que mezcla dramatismo y solemnidad. Y la conquista del castillo, que se celebra de noche con fuegos artificiales y música de bandas, es el más espectacular.
El consejo más práctico para quien viene de fuera es llegar al municipio con tiempo. Los actos de las entrades ocupan las calles del centro y el aparcamiento se complica considerablemente. En Moraira y Calpe, con menos plazas que Jávea o Dénia, lo más sensato es dejar el coche fuera del núcleo urbano y entrar andando. Llevar ropa cómoda, agua y paciencia para los momentos de espera entre actos es lo que diferencia a quien disfruta de quien se cansa.
Si hay que elegir una sola celebración de entre las cinco, la respuesta depende del perfil. Moraira para quien quiere el acto más singular y espectacular, con la conquista por mar en La Ampolla. Benissa para quien prefiere la fiesta más auténtica y de pueblo, con el casco histórico medieval como escenario. Jávea para quien combina las fiestas con el turismo de verano. Dénia para quien quiere escala y un escenario histórico incomparable. Y Calpe para quien prefiere la tranquilidad del otoño con el Peñón de fondo.
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¿Qué es una filà?
Una filà es la agrupación básica de festeros dentro de las fiestas de Moros y Cristianos. Cada filà pertenece a uno de los dos bandos, tiene su propio traje, su propia historia y sus propios actos. Las filaes son el corazón de la fiesta: sin ellas no hay desfile, no hay embajada, no hay conquista.
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¿Cuándo son los Moros y Cristianos en la Marina Alta?
Entre junio y octubre. Moraira celebra las suyas en la segunda quincena de junio, Benissa a finales de junio y principios de julio, Jávea en julio, Dénia en agosto y Calpe en octubre. Las fechas exactas varían cada año.
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¿Son de acceso libre?
Sí. Las entrades, embajadas y conquistas del castillo son de acceso libre y gratuito. Algunos actos internos de las filaes, como las cenas de germandat, son privados.
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¿Cuál es el municipio con los Moros y Cristianos más espectaculares de la comarca?
Depende de lo que se busque. Moraira tiene la conquista mora por mar en La Ampolla. Dénia, el castillo árabe del siglo XI. Calpe, el Peñón de Ifach de fondo en los desfiles. Benissa, el ambiente del casco histórico medieval. Cada uno tiene su argumento.
















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