La aventura de este joven llega a su destino
10.000km pedaleando, 20 países y 12 meses hasta llegar a su destino: China. El joven de Teulada Moraira Edgar Espinosa ha culminado su aventura de lanzarse a recorrer el mundo en bicicleta hasta llegar al gigante asiático.
El Mirall de la Marina ha sido testigo de este gran reto desde el día que empezó el gran viaje, porque es digno de elogiar que un joven de 24 años emprenda esta aventura desafiando a las condiciones climatológicas, recorriendo países tan distintos, pero disfrutando de cada momento y experiencia de este viaje.

Como bien dice él podría escribir un libro y se quedaría corto para poder relatar todo lo vivido. Un año da para mucho, al igual que toda la gente que ha conocido por el camino hasta llegar a China que le ha brindado una hospitalidad grandiosa. “La vida en si es la verdadera aventura, todo lo que sentimos y experimentamos cada día: un regalo que vale la pena compartir y honrar, un aprendizaje constante para todo el que tiene el coraje de ir a fondo con ella”, subraya Edgar.

A finales de junio de 2023 pusiste rumbo de Teulada Moraira a China. Y un año después consigues llegar ¿Cómo ha sido esa primera sensación al cruzar el primer cartel indicativo de China?
Sinceramente no me lo podía creer, es decir, yo era consciente de que había llegado, pero siempre lo vi como un futuro lejano, y el estar ahí, en el presente, fue difícil de asimilar, sobre todo debido al fuerte choque cultural tras pasar un mes en Tayikistán, un país completamente rural y mucho menos modernizado (y con carreteras de las que dan dolor en el trasero, jaja).

¿Has tenido algún problema burocrático al pasar por determinados países hasta llegar a China?
No, generalmente los guardas fronterizos estaban bastante relajados y no tuve ningún problema con los visados ni nada. Pero lo que fue realmente chocante fue que al llegar a China pasamos un control exhaustivo de unas 3 horas en varios puestos fronterizos y con muchas preguntas, burocracia y controles exigentes, cosa que no me había sucedido en los precedentes veinte países.

¿En total cuántos kilómetros y experiencias sumas a tu mochila viajera?
En total han sido miles de experiencias inolvidables durante 12 meses pedaleando por 21 países y 10.000 kilómetros en bici.
Muchos meses, kilómetros rodados en bici, experiencias, países… ¿Qué es lo que más guardas en tu corazón?
No puedo comprimir todo lo que he sentido a lo largo de esta aventura en un párrafo. Necesitaría escribir un libro y aun así me quedaría corto. Pero si no me queda más opción que elegir algo que destacar de este periplo diría que lo que más guardo en mi corazón es la sensación de ayuda y hospitalidad recibida en cada país por el que he pasado y una sensación de humildad que me mueve a hacer lo mismo de ahora en adelante en mi vida, ampliando mi sentido de comunidad y hospitalidad.

¿Qué es lo que más destacaría de esta aventura?
Elegir una experiencia en concreto se quedaría corto para contestar a esta pregunta. Por tanto, lo que más destacaría del viaje sería todo aquello que me ha hecho ver de mi mismo, en los momentos de mayor éxtasis y de mayor dolor he podido descubrir facetas de mi persona que deseo alimentar y cuidar y otras en las que ya estoy trabajando para cambiar y mejorar y seguir caminando ese camino interior que en su día fue lo que me llevó a dar el primer paso de esta aventura.

¿Y lo que menos?
Es difícil de contestar, ya que a mi parecer cada experiencia trae un cúmulo de lecciones que aprender. Pero en cambio si que añadiría que me he dado cuenta de que el dinero que uno necesita para emprender una aventura de esta envergadura es más bien poco, y que es el coraje el factor decisivo.
El dar el primer paso. Yo pensé que necesitaba dos años para prepararme para el viaje económicamente, pero en el camino me di cuenta de que gastamos en función a lo que tenemos, cuanto más tenía más gasté (y así lo vi en los otros viajeros) y cuanto menos tenía más conseguía economizar.

¿Las expectativas de lo que esperabas en esta aventura se han cumplido?
Con creces. Y creo que es algo que necesitaba hacer para darme cuenta de ciertos patrones mentales que necesitaba romper, cosas del pasado que se manifiestan desde el subconsciente en los momentos de máximo estrés. Además, me ha proporcionado perspectiva a la hora de afrontar mi día a día, de sentirme mucho más agradecido de tener un coche y una casa, o una nevera llena y una ducha caliente.

Una prueba retadora a nivel físico y mental ¿En algún momento has pensando en abandonar?
Por supuesto, he tenido miedo y me he preguntado muchas veces porque estaba haciéndolo. Pero decidí llegar hasta el final y ver que sucedía. Debo decir que el haber estado acompañado de alguien durante gran parte del camino ha sido clave en no tirar la toalla, ya que en los momentos de soledad y cuestionamiento tener a una persona al lado puede ser una motivación para no abandonar.

Son muchos los países que has ido visitando y mucha gente que habrás conocido ¿Con cuál te quedas?
Veo al mundo como una gran familia, y cada país representa a un hijo o hija. Si le hiciéramos la misma pregunta a un padre o madre de familia ¿Cuál sería su respuesta? No creo que pudieran decidirse, y yo, me siento igual. Cada lugar tiene su encanto y su desencanto y elegir no es justo a mi parecer. Pero si tuviera que cogerme un billete de ida a un solo país para pasar dos meses de aventuras, seguramente sería Turquía, por hacerme sentirme parte de una comunidad y una familia con gran sentido de unidad y cuidado.

De las anécdotas y curiosidades, que serán muchas, ¿Cuál destacarías?
Seguramente destacaría la extraña similitud de dos grupos religiosos musulmanes especialmente parecidos que viven una situación de represión muy similar y con ideologías semejantes pero que se sitúan a miles de kilómetros los unos de los otros, los primeros estando en Turquía, los llamados Alevíes, y los otros refugiados en las montañas del Pamir (cordillera del Himalaya), los Ismaelitas.
Ambos defienden los derechos de la mujer, su libertad y su derecho de voto y estudio, y además crean una conexión entre la energía femenina y su relación con la creación y la tierra, conectando así sus tradiciones con los animales y los elementos. Y por supuesto, ambos son reprimidos, censurados, asesinados y castigados por sus creencias menos tradicionales y progresistas. Cosa que me tocó, ya que vivir la realidad de estas minorías en dos lugares tan distintos fue algo que no esperaba.

Ahora que has llegado a meta, ¿En China vas a seguir viajando?
Por el momento mi sed de aventuras de largo recorrido esta saciada. He acabado muy exhausto a todos los niveles y me daré unos años en casa con más estabilidad para integrarlo todo y establecer las bases necesarias para un viaje similar en el futuro, que seguramente irá sobre ruedas, pero también con motor.

¿Qué próxima aventura le espera a Edgar?
Le espera una aventura más interna, centrada en los detalles de la vida cotidiana y en mejorar un poquito cada día como persona. Y a su vez, es tiempo de emprender nuevos viajes, tanto a nivel personal como a nivel empresarial y espiritual y seguir compartiendo mis aventuras con el mundo a través de mis redes sociales, con el propósito de servir a los demás a encontrar su propio camino e inspiración.

La vida en si es la verdadera aventura, todo lo que sentimos y experimentamos cada día: un regalo que vale la pena compartir y honrar, un aprendizaje constante para todo el que tiene el coraje de ir a fondo con ella.

Gracias a todos los que me han apoyado en este duro y precioso camino, espero seguir inspirando a más personas a luchar por sus sueños a través de mis acciones, desde el más profundo agradecimiento; hasta pronto.
Mil gracias Edgar por permitirnos y trasladar a nuestros lectores este gran sueño que has cumplido con creces. Es muy difícil transmitir en estas pocas líneas lo que has experimentado en un año hasta llegar al este asiático, pero esos momentos los guardarás siempre en tu mochila viajera. Ahora toca guardar a tu fiel compañera, tu bicicleta, hasta el próximo destino. Quién sabe.
¡FELICIDADES EDGAR!

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