Una producción que se ha visto mermada por las olas de calor
La producción de la uva moscatel de Teulada no pasa por su mejor momento. Tras la intensa sequía que redujo drásticamente los rendimientos hace dos años, ahora las altas temperaturas han afectado mucho debido principalmente a las sucesivas olas de calor que han acelerado la maduración de la uva y han sometido a las plantas a un fuerte estrés hídrico.
Para hablar del estado del producto estrella de esta localidad, la uva de moscatel, hemos conversado con los agricultores de la localidad Juanjo Buigues Ivars y Vicente Coello Oller. Junto a ellos recorrimos algunos campos de cultivo en el término municipal de Teulada para comprobar de primera mano su estado.

Juanjo Buigues “Nadalet” es la segunda generación de uvas “Rosalía” y lleva en el oficio 27 años. Nos comenta que “la temporada de la uva moscatel en Teulada-Moraira afronta una campaña marcada por las altas temperaturas”.
La vendimia comenzó este año el pasado 3 de agosto, un adelanto considerable respecto a lo que venía siendo habitual, debido principalmente a las sucesivas olas de calor.

Según explica Juanjo, la campaña arrancó con unas expectativas positivas. “La producción es buena y hay buena calidad”, señala. Sin embargo, el calor ha condicionado notablemente el desarrollo de la temporada. “El único inconveniente es que la vendimia se ha adelantado mucho por el tema de las olas de calor. La planta lleva un estrés muy fuerte y los kilos de uva están pasando mucho estrés hídrico”.
La situación ha llegado a un punto poco habitual para estas fechas. “Nunca habíamos conocido que la uva estuviera tan madura”, apunta Juanjo, quien considera que las temperaturas registradas durante los últimos meses han tenido un impacto directo sobre la campaña.

En este sentido, Vicente, la tercera generación de “La Falla”, lleva 8 años dedicándose de pleno a este oficio, comenta que “al inicio de la temporada, las previsiones apuntaban a una buena cosecha en cuanto a kilos”. No obstante, la evolución meteorológica terminó cambiando las expectativas, explica Vicente.
“A eso hay que sumarle el daño provocado por la fauna que ha dañado un 30 por ciento de la producción a causa también del abandono de tierras en el término municipal que roza el 70 por ciento”, comenta el agricultor.
TEMPORADA REGULAR

La valoración de la campaña, por tanto, dista de las previsiones iniciales. “La calificaríamos como regular por las olas de calor. Al principio se preveía una buena temporada, pero luego vino este calor horrible y lo fastidió”, señalan Vicente y Juanjo, situando el cambio de tendencia a partir del mes de junio.
Todo ello hace que la temporada este año acabe antes de lo previsto sobre el 20 de septiembre.
FUTURO INCIERTO
Más allá de las dificultades de esta campaña, los productores muestran una especial preocupación por el futuro del cultivo de la uva moscatel en Teulada. Juanjo advierte de que alrededor del 70 % del término municipal está actualmente abandonado, una situación que considera especialmente preocupante para la continuidad de la agricultura.

“El futuro es muy negro”, afirma el agricultor, quien señala además que la fauna está causando importantes daños en las parcelas que todavía permanecen trabajadas. Según explica, el abandono de buena parte de los bancales favorece la presencia de animales que posteriormente se desplazan hacia los campos en producción en busca de alimento.
Ante esta situación, los agricultores reclaman la intervención de las administraciones. “Se debería buscar desde las administraciones alguna solución para atajar la fauna porque es insostenible”, reivindican.
“Es muy triste ir a los bancales y ver la uva al suelo”, lamenta Juanjo, reflejando la preocupación del sector ante un cultivo que afronta cada vez más dificultades para mantenerse.














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